miércoles, 12 de octubre de 2011

Los que nos dejó la primera jornada CLASIFICATORIA: quien no se haya ilusionado que tire la primera piedra

Hasta que por fin comenzaron las clasificatorias para nuestra selección peruana, dejando una sensación de crecimiento y madurez en el público peruano.

Este mundial comenzó para la blanquirroja con un partido ante la selección de Paraguay, que terminó siendo más accesible de lo que parecía. Esto se debió a la gran evolución que ha tenido la selección de la mano del gran Dt. Sergio Markarian, quien supo perfectamente como tapar las salidas por las bandas de la selección paraguaya y que además, exploto el buen toque y la posesión de balón del lado de nuestra selección, sabiendo que eso afecta y molesta mucho al juego paraguayo.

En el primer tiempo, nuestra selección tuvo varias posibilidades de ponerse arriba en el marcador pero no tuvimos la fortuna esperada y seguro que se dejaron ganar por los nervios a la hora de definir. Sin embargo, en el segundo tiempo la historia cambió y fue todo para nuestra selección quien de la mano de Paolo Guerrero  -nuestro magnífico goleador- pudo sacar el partido adelante y anotar esos 2 goles (minuto 46 y 72) para así, ganar nuestro primer compromiso por estas clasificatorias.

Tras nuestro gran debut, sabíamos que se venía un partido que siempre ha sido muy duro para nosotros y es que el rival es nada más y nada menos que Chile -los rotos- con los que se tiene una rivalidad que va más allá que un partido de fútbol, en el que saltan los recuerdos como tantas guerras que tuvimos con ellos y como la eliminación al mundial de Francia 98. El resultado no fue el que esperábamos, nuestra selección perdió 4-2 ante los rotos. Sin embargo, un ratero boliviano uniformado de árbitro se encargó de destruir cualquier ilusión de empate o triunfo de nuestra selección, ya que no cobró 3 penales claros y cobraba cualquier cosa que pudiera perjudicarnos. Ojalá le dé la vida para pagar todos los robos que cometió durante el partido de ayer.


Finalmente, nosotros los peruanos seguimos con la misma ilusión de ir al mundial y siempre DIGNOS Y FIRMES en la pelea por la clasificación, sabiendo siempre que será difícil pero que podemos superar cualquier problema y adversidad que se presente en el camino. Vamos Perú no te pierdo ni un poquito de fe, cuando te falten fuerzas mira al frente que todo el pueblo peruano está contigo apoyándote.

domingo, 2 de octubre de 2011

Todo un país detrás de una camiseta blanca de franja roja…


A pocos días del primer encuentro clasificatorio para el mundial de Brasil 2014, los peruanos nos comenzamos a ilusionar con poder ver a nuestra selección en el próximo mundial. Si bien es cierto que en las anteriores participaciones pre mundialistas nuestra participación ha sido realmente vergonzosa, este pueblo peruano hambriento de alegrías sigue confiando eliminatoria tras eliminatoria en la selección. Y esta no es la excepción, hoy más que nunca los peruanos estamos confiados en que nuestra selección hará un buen papel y la veremos en el próximo mundial.

Hoy hay un pueblo que se ilusionó más aún con la última participación de nuestra selección en la reciente Copa América Argentina-2011, en la que nuestra selección obtuvo el tercer lugar con un equipo que no generaba muchas esperanzas ya que contaba con muchas bajas, sin embargo conforme pasaban los partidos se iba creando mucha ilusión en obtener un buen resultado al final de este campeonato. Ilusión que se hizo realidad al alcanzar un tercer lugar y que fue muy importante para esta hinchada que no veía un logro de tal magnitud hace muchos años y que estaba muy hambrienta de triunfos y alegrías. Esto ha generado que de cara al primer partido por las eliminatorias, todo el pueblo peruano esté ansioso de ver a la oncena blanquirroja jugar con el deseo de que saque una victoria claro está.

Todo el pueblo peruano confiamos en que de la mano de un delantero que está pasando un muy buen momento en su carrera como Claudio Pizarro, concrete las ocasiones que estoy seguro se le presentarán o él las creará, en que Paolo Guerrero que fue la revelación y el mejor jugador de la Copa América nos regale algunas alegrías más como lo hizo hace unos meses, que de la mano de Jefferson Farfán que está teniendo un desempeño maravilloso pueda aportar asistencias de gol y por qué no un gol, y no podemos dejar de mencionar al gran  ‘Loco’ Vargas que si bien es cierto no está pasando por su mejor momento debido a lesiones continuas que ha tenido últimamente pero que cuando se pone la camiseta de la selección se convierte en un guerrero inca, empuje con garra y pundonor a que esta selección obtenga el triunfo que tanto anhelamos. Resultado que si se obtiene, será de mucha ayuda para la selección, ya que le dará confianza de cara a los próximos encuentros y lo más importante si se diera el resultado le dará una alegría muy grande a todos nosotros, los peruanos.
 
Suerte a todos los peruanos, espero que podamos celebrar el triunfo este viernes 7 de octubre al término del partido, suerte al gran grupo de futbolistas que se ha conformado y por supuesto suerte al gran Don Sergio Markarian más conocido como ‘El mago’, que ya logró mucho recuperando el respeto a nuestra selección.



Desde este humilde blog te mando un mensaje de confianza: yo te apoyaré más allá de los resultados, así pierdas, empates o ganes, siempre estaré desde una tribuna o desde el sillón de mi casa gritando y coreando ARRIBA PERÚ.

martes, 27 de septiembre de 2011

La pena de un verdadero hincha del fútbol ante el deceso de un inocente hincha aliancista.

Muchas personas hinchas del fútbol afirman hoy en día, que la tolerancia ante opiniones distintas se ha perdido y que eso ha generado que se pierda el respeto por la vida, hasta inclusive mencionan que quisieran regresar a tiempos atrás donde todo era distinto, donde existía el respeto y tolerancia hacia los demás. Ante ello, yo respondía: los tiempos cambian, las personas evolucionan y seguro esas personas son unas anticuadas y no entiende a esta nueva generación. Sin embargo, el pasado sábado a poca distancia de donde yo me encontraba, viendo un partido de fútbol que genera demasiada expectativa en nuestro país conocido como el clásico del fútbol peruano, entre los equipos de Universitario de Deportes vs. Alianza Lima se asesinó a un hincha aliancista por el simple hecho de vestir y alentar a su equipo en un estadio donde era visitante.

A penas me enteré de esta tragedia, me entró una terrible nostalgia y miedo, no tan solo por el hecho de que la persona que se asesinó era conocida mía, sino por el hecho de que ya no se tiene el más mínimo respeto por la vida de los demás, y que quizás pudo tocarle a algún familiar mío, algún allegado o hasta inclusive pude ser yo la persona asesinada. Cuando menciono que se perdió respeto por la vida de los demás, no solo quiero referirme a los asesinos, sino también a todas esas personas que se ven involucradas en la organización de muchos eventos deportivos. Muchos de ellos ante el deceso de este hincha aliancista, optaron por evadir su responsabilidad y como si fuera poco acusar a otras personas de tener la responsabilidad de esta trágica noticia.

Y ahora surge la interrogante: ¿Qué tanto vale una vida humana para las personas de hoy? Y yo encontré una respuesta que me generó mucha pena, y es que la vida para muchas personas no vale nada, así como no importa el sufrimiento que genere el asesinar a una persona. Hoy tan solo por vestir una camiseta de un equipo distinto al tuyo, se puede asesinar sin la más mínima compasión a una persona inocente. Esto ya es repetitivo, va más allá de la hinchada de universitario de deportes, va más allá del estadio Monumental. Hoy en día se asesina en cualquier lugar sin temor a nada y esto no distingue camisetas porque todo equipo de fútbol tiene muchos cobardes entre su hinchada. Cabe mencionar que la mayoría de muertes no se da de cara a un partido de fútbol dentro de un estadio, se da en las calles en un día como cualquiera, que un grupo de cobardes ven a una persona con una camiseta que no es de su equipo o sin ella, simplemente ubican que es hincha de otro equipo y es violentada o quizás asesinada como varias personas en estos tiempos.

En estos días, se han visto opiniones de que una solución sería que se acaben los eventos deportivos, que se elimine el fútbol o que la gente no asista a los estadios a alentar a sus equipos y a mí me genera una respuesta automática y es que justamente la gente sana, hincha del deporte, que no se fijaba en los resultados sino en la alegría que te generaba ver a tu equipo jugar un partido, la que dejó hace mucho tiempo de ir a los estadios por temor a ser violentado, es justamente esas personas quienes deberíamos asistir a los estadios para quitarles cabida a todos estos inhumanos y cobardes que viven matando y violentando gente creyendo que esto los hace más hinchas y que engrandecen el nombre de su equipo, cuando lo único que generan es manchar el nombre de su equipo y crear violencia contra ellos mismos y contra sus familiares. Qué pena me da el saber que son justamente estos miserables, que no tienen ningún amor por el deporte y que disfrazan sus deseos de violencia detrás de un supuesto “sentimiento de amor” hacia una camiseta, quienes se encargaron de manchar el fútbol de sangre, alejar a los verdaderos hinchas de los estadios y hacer creer a jóvenes ingenuos que un partido de fútbol y el amor hacia una camiseta vale más que la vida de una persona.
Pero no podemos quedarnos con los brazos cruzados, estos hechos tienen que tener algún castigo, reclamemos a las autoridades del estados que hagan justicia, esa es la única manera como estos inhumanos que piensan que el matar a una persona no tiene castigo alguno, van a pensarlo dos veces antes de hacerlo.

Finalmente, no quiero terminar este humilde artículo sin escribir a mis familiares, amigos y allegados con mucha pena pero a la vez con mucha esperanza de que la situación en nuestro país mejore, que seamos más tolerantes y respetuosos ante opiniones distintas, y cuando digo tolerantes y respetuosos no me refiero a que nos quedemos callados cuando una opinión no coincida con la nuestra, sino que enfrentemos opiniones sin utilizar ningún tipo de violencia, ni denigrando a la otra persona. Este trágico y penoso acontecimiento del sábado, tiene que dejarnos claro que la vida y la integridad de una persona no tiene precio, respetémosla, respetemos a nuestras familias, a nuestro prójimo y su familia, hagamos de esta sociedad una sociedad tolerante, libre a diversas opiniones, hagamos una mejor patria para nuestras siguiente generaciones, sembremos amor y respeto, hagamos de nuestra sociedad una sociedad de la que verdaderamente nos sintamos orgullosos.

“Mi más sentido pésame a todos los afectados con el fallecimiento de un inocente hincha aliancista de nombre Walter Oyarce, espero que Dios y el fútbol lo acompañen en donde quiera que esté.”