Muchas personas hinchas del fútbol afirman hoy en día, que la tolerancia ante opiniones distintas se ha perdido y que eso ha generado que se pierda el respeto por la vida, hasta inclusive mencionan que quisieran regresar a tiempos atrás donde todo era distinto, donde existía el respeto y tolerancia hacia los demás. Ante ello, yo respondía: los tiempos cambian, las personas evolucionan y seguro esas personas son unas anticuadas y no entiende a esta nueva generación. Sin embargo, el pasado sábado a poca distancia de donde yo me encontraba, viendo un partido de fútbol que genera demasiada expectativa en nuestro país conocido como el clásico del fútbol peruano, entre los equipos de Universitario de Deportes vs. Alianza Lima se asesinó a un hincha aliancista por el simple hecho de vestir y alentar a su equipo en un estadio donde era visitante.

A penas me enteré de esta tragedia, me entró una terrible nostalgia y miedo, no tan solo por el hecho de que la persona que se asesinó era conocida mía, sino por el hecho de que ya no se tiene el más mínimo respeto por la vida de los demás, y que quizás pudo tocarle a algún familiar mío, algún allegado o hasta inclusive pude ser yo la persona asesinada. Cuando menciono que se perdió respeto por la vida de los demás, no solo quiero referirme a los asesinos, sino también a todas esas personas que se ven involucradas en la organización de muchos eventos deportivos. Muchos de ellos ante el deceso de este hincha aliancista, optaron por evadir su responsabilidad y como si fuera poco acusar a otras personas de tener la responsabilidad de esta trágica noticia.
Y ahora surge la interrogante: ¿Qué tanto vale una vida humana para las personas de hoy? Y yo encontré una respuesta que me generó mucha pena, y es que la vida para muchas personas no vale nada, así como no importa el sufrimiento que genere el asesinar a una persona. Hoy tan solo por vestir una camiseta de un equipo distinto al tuyo, se puede asesinar sin la más mínima compasión a una persona inocente. Esto ya es repetitivo, va más allá de la hinchada de universitario de deportes, va más allá del estadio Monumental. Hoy en día se asesina en cualquier lugar sin temor a nada y esto no distingue camisetas porque todo equipo de fútbol tiene muchos cobardes entre su hinchada. Cabe mencionar que la mayoría de muertes no se da de cara a un partido de fútbol dentro de un estadio, se da en las calles en un día como cualquiera, que un grupo de cobardes ven a una persona con una camiseta que no es de su equipo o sin ella, simplemente ubican que es hincha de otro equipo y es violentada o quizás asesinada como varias personas en estos tiempos.
En estos días, se han visto opiniones de que una solución sería que se acaben los eventos deportivos, que se elimine el fútbol o que la gente no asista a los estadios a alentar a sus equipos y a mí me genera una respuesta automática y es que justamente la gente sana, hincha del deporte, que no se fijaba en los resultados sino en la alegría que te generaba ver a tu equipo jugar un partido, la que dejó hace mucho tiempo de ir a los estadios por temor a ser violentado, es justamente esas personas quienes deberíamos asistir a los estadios para quitarles cabida a todos estos inhumanos y cobardes que viven matando y violentando gente creyendo que esto los hace más hinchas y que engrandecen el nombre de su equipo, cuando lo único que generan es manchar el nombre de su equipo y crear violencia contra ellos mismos y contra sus familiares. Qué pena me da el saber que son justamente estos miserables, que no tienen ningún amor por el deporte y que disfrazan sus deseos de violencia detrás de un supuesto “sentimiento de amor” hacia una camiseta, quienes se encargaron de manchar el fútbol de sangre, alejar a los verdaderos hinchas de los estadios y hacer creer a jóvenes ingenuos que un partido de fútbol y el amor hacia una camiseta vale más que la vida de una persona.
Pero no podemos quedarnos con los brazos cruzados, estos hechos tienen que tener algún castigo, reclamemos a las autoridades del estados que hagan justicia, esa es la única manera como estos inhumanos que piensan que el matar a una persona no tiene castigo alguno, van a pensarlo dos veces antes de hacerlo.
Finalmente, no quiero terminar este humilde artículo sin escribir a mis familiares, amigos y allegados con mucha pena pero a la vez con mucha esperanza de que la situación en nuestro país mejore, que seamos más tolerantes y respetuosos ante opiniones distintas, y cuando digo tolerantes y respetuosos no me refiero a que nos quedemos callados cuando una opinión no coincida con la nuestra, sino que enfrentemos opiniones sin utilizar ningún tipo de violencia, ni denigrando a la otra persona. Este trágico y penoso acontecimiento del sábado, tiene que dejarnos claro que la vida y la integridad de una persona no tiene precio, respetémosla, respetemos a nuestras familias, a nuestro prójimo y su familia, hagamos de esta sociedad una sociedad tolerante, libre a diversas opiniones, hagamos una mejor patria para nuestras siguiente generaciones, sembremos amor y respeto, hagamos de nuestra sociedad una sociedad de la que verdaderamente nos sintamos orgullosos.
“Mi más sentido pésame a todos los afectados con el fallecimiento de un inocente hincha aliancista de nombre Walter Oyarce, espero que Dios y el fútbol lo acompañen en donde quiera que esté.”